Velocidad y eficiencia en la detección de amenazas
A diferencia de los enfoques tradicionales, que suelen ser reactivos, la IA opera de manera proactiva:
Detección en tiempo real: Al analizar continuamente grandes volúmenes de datos, la IA puede identificar comportamientos sospechosos o patrones de ataque antes de que ocurran.
Respuestas rápidas: Cuando una amenaza es detectada, los sistemas basados en IA pueden activar medidas de contención en cuestión de milisegundos, evitando daños mayores.
Por ejemplo, si una red sufre un intento de ataque DDoS (denegación de servicio), un sistema de IA puede identificar el tráfico malicioso y bloquearlo al instante, sin interrumpir el servicio legítimo.